Para comprender lo que pueda significar el seguimiento de Jesús –la paz de Dios sea con él– entre los musulmanes, es necesario saber qué dice el Sagrado Corán al respecto; en tres ocasiones aparece el término que puede traducirse por auxiliares, discípulos o apóstoles.
El término árabe anṣārī (انْصَارِي) significa auxiliar, ayudante o defensor y proviene de la raíz naṣara (نَصَر): ayudar, socorrer, salvar, dar la victoria de la cual también se derivan los términos cristianizar: naṣṣar (نَصَّر), victoria: naṣr (نَصْر), nazareno: nāṣarī (نَاصَرِيّ) y, por extensión, cristiano: naṣrānī (نَصْراني).
Recordemos que el Profeta Jesús –la paz sea con él– fue enviado a los hijos de Israel, vivió como judío, los términos cristiano y cristianismo son posteriores de Jesús –la paz sea con él– y pertenecen más bien a la teología de Pablo en sus cartas y su predicación, es así como según el evangelio de Juan, Jesús –la paz sea con él– se dirige a los judíos:
Dijo entonces Jesús a los judíos (Iudaeos) que habían creído en él: Si vosotros permanecéis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos[1]
Así mismo, en Sagrado COorán en la sura la casa de Imrán (al-‘Imran)[2], al hablar de Jesús –la paz de Dios sea con él– el Sagrado Corán expresa que fue enviado a los Hijos de Israel (وَرَسُولاً إِلَى بَنِي إِسْرَائِيلَ), es decir a los judíos y trajo signos (بِآيَةٍ) tales como crear pájaros con la arcilla, curar a los ciegos de nacimiento, resucitar a los muertos, todo con permiso de Dios (بِإِذْنِ اللّهِ) para mostrarles la vía recta (صِرَاطٌ مُّسْتَقِيمٌ)[3], así pues el Sagrado Corán expresa:
Pero, cuando Jesús percibió su[4] incredulidad (الْكُفْرَ)[5] [negativa a aceptar la verdad], dijo: “¿Quiénes son mis auxiliares (أَنصَارِي) en la vía que lleva a Dios (en la causa de Dios)?” Los apóstoles (vestidos de blanco) (الْحَوَارِيُّونَ) dijeron: “Nosotros somos los auxiliares de Dios (أَنصَارُ اللّهِ). ¡Creemos en Dios (آمَنَّا بِاللّهِ)! ¡Sé[6] testigo de nuestra sumisión (a él)! (مُسْلِمُونَ)[7]
El término de plural árabe ara “los discípulos” es al-hawariyyun, sing. hawari y en su sentido etimológico primordial hace referencia a los que blanquean la ropa al lavarla, pero aquí es aplicado a los compañeros de Jesús –la paz de Dios sea con él–, sean estos llamados apóstoles o discípulos, por ello su sentido alude a quien está libre de todo vicio o defecto durante largo tiempo o a quien da consejos y ejerce actos sinceros, honestos y fieles[8]; por tanto, las interpretaciones de este término derivado de hawar (blancura), varían desde “aquel que blanquea ropas lavándolas”, “aquel que viste ropas blancas” o “aquel cuyo corazón es blanco”, es decir, puro; inclusive puede haberse utilizado para designar a los miembros de los Esenios, puesto que vestían túnicas blancas.
Así pues, los discípulos de Jesús –la paz de Dios sea con él– se consideraban como él: sumisos a la voluntad de Dios, es decir, musulmanes.
El Profeta Muhammad (saus) dijo en una ocasión: “todo Profeta tiene su hawari”[9], lo cual ha servido, entre otros, para evocar a “los auxiliares en la causa de Dios” que respondieron a la llamada de Jesús –la paz de Dios sea con él–.
[1] Jn 8.31.
[2] Dios ha escogido a Adán, a Noé, a la familia de Abraham y a la de Imran por encima de todos. Como descendientes unos de otros. […]
Su nombre se toma de la aleya 33; según Tabari el famoso intérprete musulmán, es una descendencia no sólo física, sino espiritual al creer todos Profetas de Dios en un mismo mensaje fundamental, la familia de Imrán incluye a Moisés y a Aarón, hijo de Imrán y a los descendientes de Aarón, entre los que se encuentran Juan El Bautista y Jesús.
[3] Corán 3.49 Y como enviado a los Hijos de Israel: “Os he traído un signo que viene de vuestro Señor. Voy a crear para vosotros, de la arcilla, a modo de pájaros. Entonces, soplaré en ellos y, con permiso de Dios, se convertirán en pájaros. Con permiso de Dios, curaré al ciego de nacimiento y al leproso y resucitaré a los muertos. Os informaré de lo que coméis y de lo que almacenáis en vuestras casas. Ciertamente, tenéis en ello un signo, si es que sois creyentes.
3.50 Y en confirmación de la Tora anterior a mí y para declararos lícitas algunas de las cosas que se os han prohibido. Y os he traído un signo que viene de vuestro Señor. ¡Temed, pues, a Dios y obedecedme!
3.51 Dios es mi Señor y Señor vuestro. ¡Servidle, pues! Esto es una vía recta”.
3.52 Pero, cuando Jesús percibió su incredulidad, dijo: “¿Quiénes son mis auxiliares en la vía que lleva a Dios?” Los apóstoles dijeron: “Nosotros somos los auxiliares de Dios. ¡Creemos en Dios! ¡Sé testigo de nuestra sumisión!
[4] Referida a los hijos de Israel de la parte inicial de la aleya con que inicia el apartado sobre Jesús, 3.49, “y como enviado a los Hijos de Israel”.
[5] En especial de los fariseos. También puede traducirse en “percibió su negativa a aceptar la verdad”.
[6] Dirigido a Jesús.
[7] 3.52, cfr. Corán 4.65, 5.10.
[8] Cfr. Edward William Lane, Arabic-English Lexicon, Vol. 2, p. 667.
[9] Bujari :: Libro 5 :: Volumen 57 :: Hadith 65: Libro 5 :: Volumen 59 :: Hadith 439, Libro 9 :: Volumen 91 :: Hadith 366.