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i bien el Sagrado Corán exhorta a los musulmanes a no tomar como aliados morales (wali) a judíos o a cristianos, le pide a todos creer en Dios –exaltado sea– mediante las revelaciones auténticas que les fueron entregadas a cada comunidad religiosa; y les llama a considerarse pueblo elegido o creer en la divinidad de Jesús, quien es el hijo de Maria y Mesías.
El Glorioso Corán promulga una base para el pluralismo religioso y para la salvación común, la cual es propuesta para los no musulmanes al seguir las revelaciones auténticas que Dios –exaltado sea– les entregó, las buenas obras y la creencia en Dios –exaltado sea– Uno y Único sin asociados ni hijos.
En cuanto a la práctica, ha de aclararse de antemano que, según las creencias islámicas, los mensajes enviados mediante los Profetas a sus respectivos pueblos y en sus respectivas lenguas transmiten la sumisión a Dios –exaltado sea–, es decir el Islam, pues Profetas y Enviados han transmitido un mensaje revelado en torno a tal sumisión y a la voluntad que se expresa en sus designios.
Entre estos mensajes revelados se encuentran el de Abraham, Ismael, Isaac, Jacob, Moisés y Jesús –la paz de Dios sea con él–, pues corresponden todos ellos a una revelación progresiva que se cierra con el último de los Profetas y Enviados desde el punto de vista islámico, Muhammad (suas).
Insatisfacción religiosa
Frente a la insatisfacción de los cristianos con los creyentes de otras religiones se advierte de seguir las pasiones propias de aquellos cristianos que buscan beneficios económicos y personales usando la religión:
2.120 Ni los judíos ni los cristianos estarán satisfechos de ti mientras no sigas su religión (مِلَّتَهُمْ). Di: “La dirección de Dios es la Dirección (هُدَى)”. Ciertamente, si sigues sus pasiones (أَهْوَاءهُم) después de haber sabido tú lo que has sabido, no tendrás amigo ni auxiliar frente a Dios.
Mila puede traducirse por religión, nombre que se da a las prácticas ordenadas por Dios –exaltado sea– a Sus siervos con respecto a lo que hay en Su Libro y en los dichos de Sus Mensajeros y es sinónimo de sharía; mientras que el din es lo que hacen los siervos por orden de Dios –exaltado sea–.[1]
Salvación
En el Sagrado Corán, se refuta la idea de una salvación exclusiva para judíos o cristianos y se plantea una salvación por las obras y la creencia tanto en Dios –exaltado sea– como en el día del juicio final:
2.111 Y [la gente de la escritura] dicen: “Nadie entrará en el Jardín sino los judíos o los cristianos.” Ésos son sus fantasías, anhelos o deseos. Di: “¡Aportad vuestra[s] prueba[s], si es verdad lo que decís!”
2.112 ¡Pues si! Quien se someta a Dios y haga el bien (أَسْلَمَ وَجْهَهُ لِلّهِ وَهُوَ مُحْسِنٌ), tendrá su recompensa junto a su Señor. No tiene que temer y no estará triste.
Por otra parte, se plantea:
2.62 Los creyentes, los judíos, los cristianos, los sabeos, quienes creen en Dios y en el último Día y obran bien (إِنَّ الَّذِينَ آمَنُواْ وَالَّذِينَ هَادُواْ وَالنَّصَارَى وَالصَّابِئِينَ مَنْ آمَنَ بِاللَّهِ وَالْيَوْمِ الآخِرِ وَعَمِلَ صَالِحاً) -ésos tienen su recompensa junto a su Señor. No tienen que temer y no estarán tristes.[2]
Se incluye pues, una salvación mutua y no excluyente. Someterse a Dios –exaltado sea– es entregarse y ser sincero en las obras[3].
Según el Sagrado Corán la salvación es universal, sin mediador o mediadores, incluyente y depende de las obras realizadas por cada ser humano, exceptuando los idólatras, es decir, aquellos que hayan realizado la asociación (shirk) de Dios –exaltado sea– con objetos, figuras, hombres o dioses y para quien Dios no promete perdón a no ser de que se arrepientan sinceramente antes de su encuentro con la muerte.
[1] Cfr. Compendio del Tafsir del Corán, “Al-Qurtubi”, Tomo 1 p. 332.
[2] Cfr. 5.69 Los creyentes, los judíos, los sabeos y los cristianos -quienes creen en Dios y en el último Día y obran bien- no tienen que temer y no estarán tristes.
[3] Cfr. Compendio del Tafsir del Corán, “Al-Qurtubi”, Tomo 1 p. 315.