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Valores morales islámicos

Entre los valores islámicos se encuentran: el cumplimiento de la palabra empeñada en los compromisos –económicos, familiares, laborales–; la honradez; la bondad intrafamiliar que se expresa en el trato entre esposos, padres e hijos; la aceptación y corrección de los errores propios y el arrepentimiento de los errores cometidos, frente a los hombres y frente a Dios –exaltado sea–.

Se citarán tres textos de la Palabra de Dios –exaltado sea– que abarcan la mayoría de estos valores:

2.177 La piedad no estriba en que volváis vuestro rostro hacia el Oriente o hacia el Occidente, sino en creer en Dios y en el último Día, en los ángeles, en la Escritura y en los profetas, en dar de la hacienda, por mucho amor que se le tenga, a los parientes, huérfanos, necesitados, viajero, mendigos y esclavos, en hacer la oración y dar el impuesto legal, en cumplir con los compromisos contraídos, en ser pacientes en el infortunio, en la aflicción y en tiempo de peligro. ¡Ésos son los hombres sinceros, ésos los temerosos de Dios!

4.36 ¡Servid a Dios y no Le asociéis nada! ¡Sed buenos con vuestros padres, parientes, huérfanos, pobres, vecinos –parientes y no parientes–, el compañero de viaje, el viajero y vuestros esclavos! Dios no ama al presumido, al jactancioso,

4.37 a los avaros y a los que empujan a otros a ser avaros, a los que ocultan el favor que Dios les ha dispensado, –hemos preparado para los infieles un castigo humillante–.

4.38 a los que gastan su hacienda para ser vistos de los hombres, sin creer en Dios ni en el último Día. Y si alguien tiene por compañero al Demonio, mal compañero tiene…

6.151 Di: «¡Venid, que os recitaré lo que vuestro Señor os ha prohibido: que Le asociéis nada! ¡Sed buenos con vuestros padres, no matéis a vuestros hijos por miedo de empobreceros –ya os proveeremos Nosotros, y a ellos,– alejaos de las deshonestidades, públicas o secretas, no matéis a nadie que Dios haya prohibido, sino con justo motivo ¡Esto os ha ordenado Él. Quizás, así, razonéis».

6.152 «¡No toquéis la hacienda del huérfano, sino de manera conveniente, hasta que alcance la madurez! ¡Dad con equidad la medida y el peso justos! No pedimos a nadie sino según sus posibilidades. Sed justos cuando declaréis, aun si se trata de un pariente! ¡Sed fieles a la alianza con Dios! Esto os ha ordenado Él. Quizás, así os dejéis amonestar».

6.153 Y: «Ésta es Mi vía, recta. Seguidla, pues, y no sigáis otros caminos, que os desviarían de Su camino. Esto os ha ordenado Él. Quizás, así temáis a Dios».

Entre los valores familiares, posiblemente el más fundamental sea el trato con los padres:

17.23 Tu Señor ha decretado que no debéis servir sino a Él y que debéis ser buenos con vuestros padres. Si uno de ellos o ambos envejecen en tu casa, no les digas: «¡Uf!» y trates con antipatía, sino sé cariñoso con ellos.

Con el prójimo, según los dichos del profeta Muhammad –la paz y las bendiciones de Dios sean con él–:

No es creyente aquel que come hasta la saciedad cuando su prójimo tiene hambre.

No es creyente aquél cuyo prójimo no esté a salvo de su mano y de su lengua.

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© Julio César Cárdenas Arenas (@Profeabuismail)

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