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Familia y matrimonio en el judaísmo

  1. Honrar al padre y a la madre (Ex 20:12)
  2. Temer reverentemente a la madre y al padre (Lev 19:3)
  3. No pegar a los padres (Ex 21:15)
  4. No maldecir a los padres (Ex 21:17)
  5. Tener descendencia (Gen 1:28; Gen 9:7)
  6. Un cohén no puede tener contacto con cadáveres, excepto los de sus familiares más próximos.
  7. Reglas maritales:
  • Luego del casamiento se puede mantener relaciones sexuales, no antes o fuera del matrimonio (Dt 24:1,2; Dt 23:18)
  • El marido no puede denegar alimentos, vestimentas o derechos sexuales a su esposa.
  • Un hombre no se puede casar con una mujer y su hija (o nieta) al mismo tiempo. (Recordar que de acuerdo a la Torá está permitido para el hombre la poligamia).
  • No casarse con una persona no judía (Dt 7:3; Dt 2:4; Dt 23:8)
  • Una persona que sea producto de una relación adúltera o incestuosa no puede casarse con la mayoría de las mujeres judías (Dt 23:3)
  • Que la viuda sin hijos no case a no ser con el hermano de su difunto marido (Dt 25:5)
  • Si un hermano vive, mientras el casado murió dejando una viuda sin hijos, el sobreviviente debe casarse con la viuda. (Dt 25:5)
  • Quien violó a una mujer y la desposó no la divorcie de por vida (Dt 22:29)
  • Quien propaló falsos rumores acerca de su esposa no la divorcie de por vida (Dt 22:19)
  1. No tener relaciones sexuales (Lev 18) con:

En general: con personas del mismo sexo; una mujer casada con otro hombre; una mujer, a no ser que estén casados; una mujer en estado de impureza, o por menstruación o por haber dado a luz; un animal.

Familiares: padre; madre o madrastra; hermana, media hermana, o cuñada; la hermana de la esposa, durante el período del matrimonio; hija o nuera; tía; nietos o nietas.

  1. No tener ningún contacto físico próximo con ninguna mujer prohibida.

10. Una mujer debe purificarse en un baño ritual (mikve) luego de su período menstrual. (Lev 15:19; Lev 15:16)

11. Una mujer debe purificarse en un baño ritual (mikve) luego de haber parido. (Lev 2:6; Lev 15:16)

12. Circuncidar a todos los varones a la edad de ocho días (Gen 17:10)

13. Aquel que violó a una mujer la despose (Dt 22:29)

14. Castigar con latigazos a quien difame a su mujer, y además no pueda divorciarla (Dt 22:13–19)

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Ética y relaciones interpersonales en el judaísmo

  1. Andar por los caminos de adonai. (Dt 28:9)
  2. Amar al prójimo como a sí mismo. (Lev 19:18)
  3. Amar al prosélito (converso) (Dt 10:19)
  4. No codiciar la esposa de otro (Ex 20:14)
  5. No codiciar las pertenencias de otro (Ex 20:14)
  6. Dar caridad a los judíos pobres y no endurecer el corazón con ellos (Dt 15:7,8)
  7. Ceder dinero para los judíos y para los pobres judíos en todo tiempo (Ex 22:24; Dt 15:8)
  8. No ignorar los objetos extraviados por otro y devolverlos a su dueño (Lev 22:3; Ex 23:4)
  9. No pegar o atacar a nadie.

10. No maldecir a nadie (Lev 19:14)
11. No odiar de corazón (Lev 19:17)
12. No oprimir al prójimo verbalmente, tampoco al converso (Lev 25:17; Ex 22:20)
13. No avergonzar a nadie (Lev 19:17)
14. No negarle al menesteroso todo lo que precise (Dt 15:7,8)
15. No infligir sufrimiento a los huérfanos y viudas (Ex 22:21)
16. Enmendar al equivocado de manera firme (Lev 19:17)
17. No castigar más de lo correcto (Dt 25:2,3)
18. No murmurar acerca del prójimo (Lev 19:16)
19. No vengarse del prójimo (Lev 19:18)
20. No tener rencor ni odiar (Lev 19:18)
21. No poner obstáculos delante de nadie (Dt 22:8)
22. No abstenerse de rescatar a las personas en peligro (Lev 19:16)
23. Salvar al perseguido de muerte incluso si debe matar al perseguidor (Dt 25:12)
24. Honrar al Cohén [Sacerdote]. (Lev 21:1–8)
25. Alivianar el peso al hombre o animal que llevan carga excesiva (Ex 23:5)
26. Cumplir las promesas expresadas oralmente (Dt 23:24)
27. Anular las promesas sólo de acuerdo al procedimiento dictado por la Torá (Num 30:3)
28. No violar juramentos (Lev 19:12)
29. No prometer en vano (Ex 20:7)
30. No violar promesas (Num 30:3)
31. No distorsionar los límites del terreno (Dt 19:14)
32. No retener la propiedad de otro (Lev 19:13)

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Justicia en el judaísmo

 

  1. No asesinar (Ex 20:13; Dt 5:17)
  2. No secuestrar (Ex 21:16; Ex 20:13)
  3. No hurtar (Lev 19:13)
  4. No rapiñar (Lev 19:11)
  5. Devolver lo hurtado (Lev 5:23)
  6. No renegar de lo que se adeuda (Lev 19:11)
  7. No renegar de lo que se posee de otro (Lev 19:11)
  8. Indemnizar por lesiones provocadas al prójimo (Ex 21:18,19)
  9. No testimoniar falsamente (Ex 20:13)

10. Castigar al que testificó en falso con el castigo que se le hubiera impuesto al inocente por él acusado (Dt 19:19)

11. Jurar un juramento en nombre de Adonai cuando sea requerido por la corte. (Dt 10:20)

12. Tener jueces para decidir en las materias de: compras, ventas, herencias, préstamos, contratos, empleo, daños, asaltos, robos, violaciones y asesinatos (Dt 16:18)

13. Aceptar las sentencias del Tribunal Supremo de Justicia (Dt 17:11)

14. Conseguir jueces adecuados a la materia (Dt 1:17)

15. No blasfemar a un juez, ni a una autoridad (Ex 22:27)

16. La corte no puede castigar a nadie que fuera obligado a cometer un crimen (Num 22:26,27)

17. Brindar testimonio siempre que sea necesario (Lev 5:1)

18. La pena capital se aplica en base al menos a dos testigos aptos (Ex 23:7)

19. Los jueces deben interrogar cuidadosamente a los testigos (Dt 13:15)

20. Los jueces deben ser imparciales en su sentencia (Lev 19:15)

21. Un juez no debe:

  • Dictaminar un juicio injusto (Lev 19:15)
  • Aceptar el testimonio de una persona inmoral (Ex 23:1)
  • Prestar atención a una de las partes en ausencia de la otra (Ex 23:1)
  • Decidir basado en el testimonio de una sola persona o de un familiar cercano Dt 24:16; Dt 19:15)
  • Favorecer a un pobre, o al poderoso en un caso de uno contra otro (Lev 19:13–21: Ex 23:3)
  • Decidir en contra de un pecador pero inocente en este caso (Ex 23:6)
  • Juzgar inamistosamente al huérfano, al converso o a la persona viuda (Dt 24:17)
  • Aceptar soborno o chantaje de una de las partes (Ex 23:8)
  • Decretar pena capital con mayoría de un solo juez (Ex 23:2)

22. Distintas formas de pena capital:

  • Espada (Ex 21:20)
  • Estrangulación (Ex 21:16)
  • Incineración (Lev 20:14)
  • Apedreamiento (Dt 22:24)

23. Colgar el cadáver del blasfemo e idólatra por unas horas (Dt 21:22)

24. Sepultar a los ejecutados el mismo día de cumplida su pena (Dt 21:23)

25. No condenar a pena capital sin antes proceder con un juicio (Num 35:12)

26. No conmutar la pena capital a cambio de dinero (Num 35:31)

27. No tener piedad de quien persigue a otro para dañarlo (Dt 25:11,12)

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Las Trece Creencias judías

 Las creencias judías pueden agruparse en trece artículos de fe, por lo que la formulación judía del credo es la siguiente:

judiosenSefarad

  1. Yo creo con fe completa, que el Creador (bendito sea su nombre), es creador y conductor de todas sus creaciones, y El solo hizo, hace y hará todas las cosas.
  2. Yo creo con fe completa, que el Creador (bendito sea su nombre), es uno y no hay unidad como esta. Y El solo es nuestro Dios, fue, es y será.
  3. Yo creo con fe completa, que el creador (bendito sea su nombre), no tiene cuerpo, y las leyes de los cuerpos no lo afectan, y no tiene ninguna comparación con nada.
  4. Yo creo con fe completa, que el creador (bendito sea su nombre), es primero y último.
  5. Yo creo con fe completa, que el creador (bendito sea su nombre), a Él solo se puede rezar, y no se puede rezar a ninguna otra cosa.
  6. Yo creo con fe completa, que todas las palabras de los profetas son verdad[1].
  7. Yo creo con fe completa, que la profecía de Moshe Rabenu (es decir Moisés, esté en paz), es verdadera, y que él es el superior de todos los profetas, los anteriores y los posteriores a él.
  8. Yo creo con fe completa, que toda la Torá que está en nuestras manos ahora, es la que le fue entregada a Moshe Rabenu [Moisés] (Que esté en paz).
  9. Yo creo con fe completa, que esta Torá, no será cambiada, y no va a haber otra Torá del Creador (bendito su nombre).

10. Yo creo con fe completa, que el creador (bendito sea su nombre), sabe todos los actos de las personas y todos sus pensamientos, como está escrito “El moldeo cada corazón El que entiende todos sus actos”

11. Yo creo con fe completa, que el creador (bendito sea su nombre), recompensa a quienes cuidan sus mandamientos (las 613 Mitzvot no solo los 10 mandamientos) y castiga a quienes los transgreden.

12. Yo creo con fe completa, en la venida del redentor, y aunque se demore, de todas formas, espero cada día que llegue.

13. Yo creo con fe completa, que habrá vida en los muertos cuando el creador (bendito sea su nombre) lo decida, y su nombre será enaltecido por siempre.

En la lectura de estas creencias se nota la cercanía confesional entre el judaísmo, el cristianismo y el islam.


[1] Los judíos no creen ni en Jesús, ni en Muhammad como profetas, ni los cristianos en Muhammad como Profeta; si bien los musulmanes creen en Moisés, Abraham, Jesús y Muhammad como Profetas enviados por Dios con el mensaje del monoteísmo y la adoración al Dios Uno y Único –la paz sea con todos ellos–.

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La muerte de las lenguas y la vida de sus palabras (enlaces)

Claude Hagège y la muerte de las lenguas, El lingüicidio, por Eduardo Berti, Buenos Aires, julio de 2001

“Los idiomas son un reflejo de la inmensidad de las costumbres y las formas de vida que constituyen el mundo, son como ventanas a través de las cuales las poblaciones humanas ponen el universo en palabras. La pérdida de una lengua significa, por lo tanto, la pérdida de una visión del mundo: un empobrecimiento y un empequeñecimiento de la inteligencia humana»,

Lenguas vivas… lenguas muertas, en  Observatorio Atrium Linguarum

«Hace algunos años tuve la gran suerte de asistir a una conferencia pronunciada en el Instituto Italiano para los Estudios Filosóficos de Nápoles por el nunca suficientemente llorado Luigi Firpo. Cuando nos disponemos a verificar las competencias de nuestros alumnos de instituto, decía más o menos Firpo, nos encontramos en la misma situación que un directivo de una empresa que, necesitando una secretaria que sepa inglés, publica un anuncio en el periódico. Al día siguiente se le presenta una señorita, que sostiene -avalando con documentos su declaración- haber estudiado el inglés durante cinco años, haber asistido a clases de inglés unas cinco horas a la semana, y haber estudiado esa lengua en casa una hora durante todos esos años. El industrial, contentísimo, está seguro de haber encontrado una experta, que domina realmente el londinense como su propia lengua materna. Así que, sólo por el gusto de escuchar la pronunciación británica, que imagina perfecta, le pide a la simpática señorita que hable un poco en inglés. Aquella, por toda respuesta, indignada, lo mira como a un bicho raro, y con cierto aire de irritación sostiene resueltamente que ella no ha oído jamás decir, en sus cinco años de estudio, que se pueda llegar al nivel de poder hablar un buen inglés, si uno no ha nacido en Inglaterra. “Perdóneme, señorita -replica el potencial patrono- ¿pero si estuviese aquí un inglés para hablar con nosotros, usted podría hacerme de intérprete y traducirme sus palabras?”

“¡Ni lo sueñe! ¿Pero no se da cuenta que sus exigencias son inverosímiles?” “¿Sabe escribir cartas en inglés?” “¡En absoluto! Sería una operación incorrecta, que daría lugar a una lengua artificial, tachada de extraña por los hablantes nativos.” “¿Pero sabrá por lo menos leerme un texto en inglés?” “¡No, no y no! La traducción es un trabajo exigente, difícil, que requiere ponderación, análisis de cada palabra, atención detallada y una revisión minuciosa…” “Bueno, en fin, señorita, ¿me quiere decir que es lo que sabe hacer usted?” “Lo que me han enseñado: si usted me da un texto de una decena -un docena como máximo- de líneas y no excesivamente difícil, me concede al menos un par de horas, me proporciona un buen diccionario en el que haya un considerable número de ejemplos, entre los cuales yo pueda encontrar al menos un par de frases para traducir directamente, y tiene la suficiente tolerancia para aceptar tres o cuatro errorcetes, estaré en disposición de traducirle el texto. ¡En nuestra escuela eso era lo que se entendía por ‘saber inglés’!”


Lingua latina non mortua est in Interneto (i), por Pedro Martínez Figueroa en Babab No. 7, Marzo 2001

 Claro está que no hablamos latín, pero muchas lenguas, en función de su vigencia, de él conservan muy similares quehaceres expresivos, retóricos, sintácticos y estilísticos. Yo me atrevería a aseverar que la consistencia intelectual de nuestra habla (el español) y la capacidad de pensar o no ciertas cosas están estrictamente relacionadas con el griego y el latín.

….

El latín o el griego, por bien que muertos, son lenguas cuyo legado bibliográfico ha dado pie a no sé cuántos proyectos culturales y civilizantes. Y todavía tienen para más. La vida de un hombre no sería suficiente para leer y entender a satisfacción los pocos libros que se nos conservan, y ya son muchas las generaciones que, convencidas de la importancia de los clásicos, los han estudiado y traducido.

«Aquí las lenguas muertas están muy vivas», Entrevista a la profesora de latín, Carmen Belmonte, en Diario de Jerez, Sábado, 17 de septiembre de 2011

Cuando se nombra al Latín y el Griego como ‘lenguas muertas’, Carmen Belmonte asegura que «nosotros aquí las estamos haciendo cada vez más vivas. Las clases las doy en Latín y llevo ya siete años con este método que me está dando bastantes buenos resultados pese a que es una elección metodológica que yo he hecho con un poco de riesgo».

 

Lenguas clásicas, ¿lenguas muertas?, Café literario, Septiembre 2007

 Hay lenguas muertas que gozan de muy buena salud. Este dicho tan contradictorio se puede aplicar a las lenguas de la Biblia (hebreo, arameo, griego) y a las de sus traducciones antiguas: latín y griego, latín y siríaco especialmente.

Conocer una lengua antigua implica no sólo conocer su gramática, sino la cultura, los sentimientos, los valores, la vida en suma, de aquellos que la hablaron. Es magnífico cuando en alguna gramática el autor comenta: “tal expresión se dijo seguramente apuntando con el dedo a su interlocutor o mirándole desafiadamente”. Ocurre al filólogo de las lenguas clásicas y semíticas lo que al historiador: éste no sólo sabe datos y hechos, sino que realmente conoce y vive entre aquella gente y aquellos acontecimientos; entonces la historia que nos narra no es historia muerta, sino que entra y enlaza con nuestra propia historia, la que estamos viviendo. Así le ocurre al biblista, que en su lectura da vida a la lengua muerta, la resucita verdaderamente.

Enlaces

 Atlas interactivo de la Unesco sobre los Lenguajes del mundo en Peligro (Ingles)

Mapa completo de la Unesco (PDF)

Mapas de las lenguas en el mundo de Ethnologue (versión Web)

L’aménagement linguistique dans le monde

Programas fundamentales para la investigación de los lenguajes